¿Es este el «caballo» del Cavall Bernat de Pollensa?

Durante las dos primeras semanas de diciembre, algunas personas creen ver la figura de un caballo dibujada en la Serra del Cavall Bernat de Pollença. Pero antes de conocer los detalles, hagamos un poco de contexto.

Los últimos rayos de sol iluminan la Serra del Cavall Bernat en un mes de julio.En primer plano, la Cala de Sant Vicenç. Al fondo despuntan las montañas de Formentor.

La Serra del Cavall Bernat es un emblemático accidente geográfico de la región norte de Mallorca. A un tiro de piedra del Port de Pollença, núcleo turístico de primer orden, se alza esta prominente y afilada formación caliza, de 365 metros de altura y casi 3.000 metros de longitud. La vertiente norte es una grandiosa pared vertical de abruptas y caprichosas formas, que cae al mar a plomo y puede contemplarse en toda su grandeza desde la cercana y turística Cala de Sant Vicenç. Debido a su orientación noroeste, el imponente acantilado recibe una iluminación muy favorecedora durante las puestas de sol estivales, dando lugar a escenas de gran belleza. A inicios del siglo XX, durante el surgimiento de la denominada Escola Pollensina, una miríada de artistas —entre ellos, pintores llegados ex-profeso de París— quedaron cautivados por el encanto de los paisajes de Pollença, creando pinturas ya legendarias de la cercana región de Formentor y de la Cala de Sant Vicenç, siempre vinculada al omnipresente Cavall Bernat. El conocido como “pintor de la luz”, Joaquín Sorolla (1863-1923), dijo «¡Esa luz, esa luz, es imposible pintarla!» mientras trasladaba al lienzo un paisaje intensamente dorado un atardecer de 1919.

«Una barca en la Cala de San Vicente» (1919). Joaquín Sorolla. Museo Sorolla, Madrid.

Una vez hecho el obligado repaso de la relevancia cultural, social y geográfica de la región, desgranamos el misterio del caballo. Este curioso fenómeno de luz despertó mi curiosidad hace 27 años, gracias a un artículo aparecido en la prensa local. «El auténtico Cavall Bernat», rezaba el titular en un tono sensacionalista, y sin crédito científico alguno.

Recorte del «Última Hora» de las islas Baleares, el 25 de enero de 1991.

Gran parte de la población local es conocedora del curioso evento anual. Durante unos días del año, a principios del mes de diciembre, invariablemente, se produce el capricho de la naturaleza: las sombras proyectadas en las escarpadas laderas del Cavall Bernat, visto un día despejado, desde el mirador de ca l’Indiano de Cala Sant Vicenç, cobran la forma de… ¡un caballo!

Desde la lectura de aquella noticia en el periódico mi curiosidad por el fenómeno me ha llevado a presenciar el curioso efecto de luz y retratarlo en numerosas ocasiones.

El «momento crítico», un 4 de diciembre de 2010.

La misma imagen, sin color y altamente contrastada nos permite apreciar mejor la posible figura equina.

Lejos de cuestionar el origen del topónimo, me limito a exponer el hecho mediante un pequeño trabajo fotográfico de carácter eminentemente documental, con el fin de recrearlo fidedignamente y, por cierto, como nadie lo ha hecho antes: mediante un vídeo timelapse. Entre otras cosas, esta técnica fotográfica permite apreciar en pocos segundos el paso de un largo período de tiempo. En este caso, el vídeo tiene una duración de 15 segundos, que corresponden a una sesión de fotos de 3 horas y 50 minutos.

Desde mi punto de vista personal, la similitud de la sombra «equina» con un caballo alcanza niveles muy razonables, pero la apreciación de la figura queda supeditada en gran medida a la imaginación del espectador.

En esta época del año, la pared norte del Cavall Bernat permanece en sombra todo el día hasta las tres de la tarde, cuando el débil sol invernal comienza a dibujar un efímero juego de luces y sombras. Alrededor de las 16:10 horas, la figura parece adquirir su máxima semejanza con el animal, para luego desvanecerse.

Serra de Tramuntana, tierra de sensuales paisajes mediterráneos, seductoras luces y multitud de mitos y leyendas enraizados en la cultura popular.

——- English text ———–

During the first two weeks of December, some people believe they see the figure of a horse appearing in the Serra del Cavall Bernat in Pollença. But before the details, let’s make a bit of a context.

Note: «Cavall» is the Catalan word for «horse».

The Cavall Bernat is an emblematic landscape of the northern region of Mallorca. Just a few kilometers from the Port de Pollensa, a first magnitude tourist resort, this huge limestone formation stands out 365 meters high, and almost 3,000 meters long. The slope facing the sea is a great vertical wall of abrupt and bizarre forms, that is contemplated in all its grandeur from Cala Sant Vicenç. Due to its northwest orientation, this rock wall gets a very favorable lighting during the sunset of the summer months, reflecting a beautiful range of warm tones on the sea and creating scenes of great beauty. At the beginning of the 20th century, during the so-called «Escola Pollensina», a group of artists —among them, painters coming on purpose from Paris— were captivated by the charm of Pollensa’s landscapes, creating legendary paintings from the nearby region of Formentor and Cala Sant Vicens, always linked with the Cavall Bernat. The artist known as “painter of the light”, Joaquín Sorolla (1863-1923), said «That light!, that light!, it is impossible to paint it!» while trying to transfer to the canvas an intensely golden Cavall Bernat at sunset, in 1919.

Once made this short review of the cultural, social and geographical relevance of the region, we return to the mystery of the horse. This curious natural phenomenon of light aroused my curiosity 27 years ago, thanks to an article published in the local press. «The real Cavall Bernat», said the headlines in a clearly sensationalist tone, without mentioning any scientific credits… Since then, I have had the opportunity to witness and portray it quite a few times. My intention is not to question the origin of the toponym, but to present a small documentary photographic work, with the purpose of recreating the phenomenon authentically and as nobody has done before. From my personal point of view, the similarity of the «equine» shadow with a horse is undeniable, at least on the front: the head, the neck, possible reins … It remains to the imagination of the spectator if the image gets completed or not.

A large part of the local population knows the fact. During some days of the year, at the beginning of December, the whim of nature takes place: on a clear day, the shadows casted on the Cavall Bernat, seen from the viewpoint of Ca l’Indiano in Cala Sant Vicenç, show the figure of a … horse! (in Catalan, “cavall” is “horse”).

It has not been until now that I have decided to register an animation of this intriguing light effect, through a timelapse video. Among other things, this photographic technique allows us to appreciate in a few seconds the passage of a long period of time. In this case, the video lasts 15 seconds, which corresponds to photo shoot of 3 hours and 50 minutes. At this time of year, the north wall of the Cavall Bernat remains in shadow all day long, until two in the afternoon, when the weak winter sun begins to draw an ephemeral play of lights and shadows on the wall. At 4:10 p.m, the figure seems to acquire its maximum resemblance to the animal, then it vanishes again.

Serra de Tramuntana, a land of sensual Mediterranean landscapes, seductive light and a multitude of myths and legends rooted in popular culture.

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6 respuestas a ¿Es este el «caballo» del Cavall Bernat de Pollensa?

  1. Markus Klein dijo:

    Marcos, your documentary and photographic work is awesome. Thanks a lot for your description of the phenomenon in English language. It saves me one step!

    • Thanks Markus. I wish I could always offer English translations for my posts. Although I use Google Translation, it is not accurate enough and so human «corrections» are necessary. Cheers!

  2. Luís Alberto Domínguez dijo:

    Bueno Marcos una vez más demuestras que tu trabajo no es fruto de un «que suerte que pasabas por ahí».
    Como siempre en todos tus trabajos se ve que es fruto de un conciencudo trabajo de estudio y preparación.
    salud-hitos

    • Gracias Luis. Sabes bien que lo mío es casi obsesión. Cómo si no iba a dedicarme a esto profesionalmente? Hay que estar chiflado. Un abrazo y no tardes mucho en conseguir un hueco para vernos, me tienes que poner al día «Aefona»…

  3. Fernando dijo:

    Fantástico artículo, me ha encantado: desde la introducción histórica y las referencias pictóricas, al trabajo timelapse y las fotografías. La primera me parece fantástica, y un fiel reflejo de la enorme belleza de este rinconcito de Mallorca, que personalmente me cautivó cuando lo conocí…
    En conjunto, un capítulo más para sumar a la historia de este mágico (y malogrado en parte) lugar llamado Cala de Sant Vicenç. Ayyy Mallorca, cuántos misterios por desvelar!!
    Te dejo una sugerencia: localizar y consultar a algún/a experto en toponimia de la zona, para que termine de arrojar luz (nunca mejor dicho) a la historia del origen del topónimo Cavall Bernat.
    Enhorabuena Marcos!!

    • Me alegro Fernando que te haya gustado mi propuesta. Recuerdo tus repetidas visitas a Cala S. Vicenç. Cada vez que voy, no puedo evitar la desazón al ver cómo han machacadao uno de los paisajes más auténticos de la isla. El origen del topónimo Cavall Bernat está requeteinvestigado. La definición más oficiosa afirma que es un eufemismo de Carall Armat. Lejos de querer hacer un artículo científico sobre el paisaje de la isla —ya hay infinidad en la red— prefiero optar por una perspectiva más poética. Un abrazo.

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