Producción de Copias Fine Art de mis fotografías


La impresión de una fotografía sobre papel es una de las felices consecuencias del proceso creativo de cualquier autor. En el caso de una obra destacada, muchos fotógrafos optan por la impresión a gran formato, con el objeto de exhibir la imagen con todo detalle.

A causa de la revolución de la tecnología digital en el mundo de la fotografía, nunca se han vendido tantas cámaras. Sin embargo, propiciada por las nuevas costumbres, la práctica de imprimir imágenes en papel ha caído en desuso hasta casi desaparecer.

Tanto en mis inicios —disparando con negativo o diapositiva— como ahora, siempre he considerado conveniente presentar mi obra en formato impreso, ya sea mediante un libro, o bien una copia Fine Art con fines decorativos. Es una forma más sencilla y duradera de disfrutar de una fotografía. Al no requerir electricidad o maquinaria, el acto de contemplarla es más sencillo y su extinción más complicada que un archivo binario intangible. A diferencia de las imágenes digitales, las copias impresas físicas pueden llegar a adquirir un valor sentimental, aunque quizás se requiera un tiempo para que ello surja.

Invito al respetable a rescatar del baúl el álbum de fotos de la abuela. ¿Es posible experimentar la misma cascada de emociones observando esas mismas imágenes a través de una pantalla o proyectadas? En contra de la tendencia, yo sigo apostando por presentar mis imágenes también en formato físico.

Precisamente, al hilo de esta cuestión, hace tiempo que quería dedicar un artículo a la creación de copias impresas de alta calidad o, sencillamente, copias Fine Art.

Como entusiasta del paisaje natural de Mallorca, además del formato digital, no encuentro una forma más apropiada de mostrar mi obra que reproducida sobre un soporte físico de gran formato. De esta manera, y en el caso especial de las fotografías panorámicas —compuestas por una sucesión de tomas— los paisajes majestuosos de la Serra de Tramuntana adquieren vida propia, mostrándose con la misma riqueza de colores y el mismo nivel de detalle que cuando los retraté.

Tras más de 30 años de dedicación retratando el paisaje, depurando técnica y buscando las mejores localizaciones y momentos, resulta lógico que, a la hora de reproducir mi obra, exija unos estándares a la misma altura que el esfuerzo invertido; un producto que sea capaz de mostrar cada paisaje en su máxima expresión: la copia Fine Art.

Para elaborar con éxito un trabajo tan sofisiticado, es evidente que toda la cadena de producción, desde el “click” hasta el montaje de la lámina, cumpla unos estándares muy elevados, que podría resumir en los siguientes puntos:

Por parte del Fotógrafo:

• Disparo en formato bruto “Raw”.
• Realización técnica impecable de la fotografía.
• Post procesado individual y meticuloso de cada fotografía y orientado al proceso de impresión.
• Dominio absoluto de la técnica de impresión: resolución, gestión del color, formatos de archivo, etc.

Por parte de la Imprenta:

• Impresión en un laboratorio especializado en reproducciones artísticas.
• El laboratorio debe observar escrupulosamente la gestión de color en el uso de todos sus dispositivos y materiales.
• Instrumental y material de primera calidad: impresora, papel, tinta, soportes, laminadora, etc.

Las copias se obtienen mediante un proceso individual artesanal, por lo que sólo se obtendrán resultados satisfactorios y consistentes, en el caso de que la producción se lleve a cabo por un operario preparado. Un profesional que esté al día de la tecnología de impresión y los últimos materiales del mercado e invierta en actualizarse. Un especialista que distinga entre impresoras, papeles y tintas que respondan mejor a la impresión en color y al blanco y negro. Un experto en el uso de materiales de montaje. Y una larga lista de conocimientos fruto de años de experiencia. Esta es la figura relativamente desconocida del maestro impresor (master printer), quien garantiza al artista resultados óptimos y consistentes copia tras copia, año tras año.

Afortunadamente, en mi lugar de residencia, Palma de Mallorca, cuento con un servicio que cubre estas exigencias, y al que confío plenamente mis fotografías: Laboratorio Cliché.

A continuación, y con motivo de un reciente encargo real de un cliente, os muestro muy gráficamente cómo es el…

PROCESO DE PRODUCCIÓN DE UNA COPIA FINE ART

En este caso, el cliente me pidió una fotografía panorámica de un paisaje de la costa norte.


El cliente, tras consultar mi portfolio web, así como una selección adicional enviada aparte, escogió una vista de Na Foradada desde alta mar, al atardecer, a un tamaño de 120 x 85 cm. El cliente incluyó opción de montaje en su pedido, para poder instalarlo en su casa nada más recogerlo del Laboratorio. Se decidió por una solución muy extendida actualmente, compatible con una gran diversidad de entornos: el panel flotante Dibond, una plancha rígida de aluminio de 2 mm de espesor, con un perfil en la cara trasera que mantiene la copia ligeramente “suspendida” de la pared.

Las composiciones panorámicas como ésta son el resultado de la fusión de varias tomas independientes sucesivas, lo que dota a la imagen de una enorme cantidad de información y detalle, particularidad muy conveniente a la hora de crear impresiones a gran formato.

Una vez el fotógrafo ha preparado el archivo definitivo para ser impreso en el Laboratorio, podríamos definir la producción de una copia Fine Art en los siguientes tres pasos:

1.— Comprobación de las características técnicas del archivo por parte del laboratorio: rendición de tonos y contraste correctos, buena definición, así como los detalles más técnicos: tamaño y resolución adecuados y perfil de color incrustado apropiado para impresión.

2.— Impresión de la fotografía en un soporte. En este caso, el cliente optó por el de más calidad: papel fotográfico de alta definición.

3.— Montaje de la copia sobre el material elegido. En este caso, una plancha flotante Dibond.

En la revisión de la fotografía se comprueba, entre otras cosas, que la resolución de la imagen (puntos por pulgada) está de acorde al tamaño de impresión de la imagen.

Una resolución baja es adecuada para pantallas, pero no para impresiones.

Proceso de impresión de la imagen sobre el papel fotográfico, en una impresora de última generación. Las tintas empleadas son especiales, fabricadas a base de pigmentos y diseñadas para resistir más de 75 años a la decoloración.

Una vez transcurrido el tiempo de secado de las tintas, se procede al laminado de la copia, consistente en fijar permanentemente una fina lámina invisible a la superficie de la fotografía, con el objeto de prolongar su vida útil: proteger de la humedad, la suciedad, el polvo y los arañazos.

Una vez laminada la superfície de la copia, se procede a su fijación sobre la plancha rígida metálica Dibond.

Para que la adherencia sea uniforme, el “sandwich” compuesto por el papel y la plancha metálica se comprime en una prensa de dos rodillos de goma.

Descripción de los elementos que componen la plancha “flotante” Dibond.

La fotografía y ela plancha ya forman una sola pieza. Es el momento de los acabados: repasar los cantos y retirar el exceso de material.

Compresión con rodillo de los cantos de la plancha y el material fijado.

Preparación de los perfiles de aluminio, de 2 cm. de anchura, para su colocación en el reverso de la plancha.

Mediante un fuerte adhesivo, los perfiles quedan fijados permanentemente en la cara trasera de la obra.

Tras un proceso de dos horas, la producción de la copia Fine Art se da por finalizada y ya está lista para ser recogida por el cliente e instalada en la pared.

La copia va firmada por el autor, digitalmente.

Un último detalle: junto con la copia, se entrega un certificado de autenticidad, como prueba de autoría de la obra. El documento contiene información sobre la fotografía, así como del proceso efectuado en su obtención y la firma del autor. En el caso de una edición limitada, se anota el número de copia. Un sello holográfico especia de la casa Hahnemühle va adherido al documento y otro igual, de numeración idéntica, en el reverso de la obra.

Otro encargo reciente de copia Fine Art, en este caso, una vista panorámica aérea de la costa de Formentor y Pollensa, montada también sobre una plancha Dibond de medidas 200 x 80 cm, en el hogar de un cliente residente en el Port de Pollensa.

Nota: me gustaría puntualizar que este artículo no está patrocinado por Laboratorio Cliché, con quien me une única y exclusivamente una relación de cliente.

 

 

 

 

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2 respuestas a Producción de Copias Fine Art de mis fotografías

  1. Ana Martin dijo:

    Magnifico articulo Marcos. Un abrazo!

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